SOBRE LA MEDITACIĆN (IV)
- Dharma JosƩ BlƔzquez
- 3 mar
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 6 mar
LAS DEFENSAS
La sociedad, el mundo humano es una abstracciĆ³n. Lo concreto son individuos, personas, Por lo tanto, cĆ³mo funciona la persona, se refleja en el conjunto, en la sociedad. Si estamos inseguros, desvalidos, inquietos, ansiosos, viviendo en la incertidumbre del cambio constanteā¦, estamos buscando (consciente o inconscientemente) amparo, seguridad, protecciĆ³n. Y esto, lĆ³gicamente, tambiĆ©n se refleja cuando intentamos meditar:
ā-buscando un refugio de paz, para escapar de los āproblemasā del mundo cotidiano ...;
ā-o utilizando tĆ©cnicas y herramientas para sentirnos mĆ”s āfuertesā frente a la incertidumbre...;
ā-o āagarrĆ”ndonosā a la respiraciĆ³n (o a un mantra), pero no tanto para concentrarnos y calmarnos, sino para huir de las āemisoras mentalesā, del monĆ³logo interiorā¦;
ā-o intentamos āprogramarā muy bien la meditaciĆ³n para no dejar nada al azar (lo que va a venir es incierto, lo cual nos genera ansiedad y entonces queremos ācontrolarā lo que pueda venir)ā¦;
---oā¦ aƱade cualquier otra protecciĆ³n que busques, clara o difusamente (la prĆ”ctica meditativa asidua lo irĆ” revelando).
En la meditaciĆ³n estamos muchas veces āluchandoā para estar Bien, en ArmonĆa. Y es que en el fondo todos queremos estar en Shanti, en Paz. Pero la Paz no es āalgoā que puedas coger, no es un objeto, sino el perfume que surge cuando se Ve con mĆ”s Claridad. La AtenciĆ³n nos llevarĆ” a una mejor ComprensiĆ³n (del cuerpo, de la mente, de la vida, etc.) y la consecuencia de la ComprensiĆ³n es la Paz.
Las protecciones o defensas se ven por todos los lados en la sociedad. Hace no muchos aƱos casi no existĆan los vigilantes de seguridad. Ahora todo estĆ” repleto de cĆ”maras de vigilancia, seƱales antirrobo en los establecimientos y en las casas, dobles cerraduras, controles diversos humanos y tecnolĆ³gicosā¦ Y en las naciones mĆ”s presupuestos de Defensa (en defensa de la paz). Pero cuanto mĆ”s luchamos o nos defendemos individual o colectivamente, menos Paz existe en nosotros.

Escuchamos a menudo que reina la paz en una familia, o en un lugar de trabajo, o en una naciĆ³nā¦ Pero casi siempre en una āpaz tensaā, una paz que viene del miedo al otro. Porque yo, o mi naciĆ³n, tenemos miedo de que el otro me agreda de una u otra formaā¦, y entonces me contraigo, me contengoā¦ Y el otro se contieneā¦ Estamos midiĆ©ndonos, āretĆ”ndonos en pazā.
Al iniciarse en la meditaciĆ³n (lo cual puede durar dos meses o dos aƱos, o toda la vida) uno no estĆ” todavĆa en esto, sino simplemente en ser un poquito mĆ”s consciente del cuerpo, de la respiraciĆ³n, etc. Pero tambiĆ©n desde el principio, o mĆ”s adelante, es conveniente mirar bien
y a veces preguntarse durante la meditaciĆ³n si me estoy refugiando, parapetando, huyendoā¦ ĀæDe quĆ© tengo miedo?ā¦ ĀæA quĆ© me estoy resistiendo?ā¦ ĀæA quĆ© me estoy aferrando para evitar el āpĆ”nico interiorā?
Y el caso es que la Paz transparente estĆ” aquĆā¦, sentadaā¦, Abierta a la incertidumbreā¦, al no saber que va a venir Ahora Relajada en este Atento No Saberā¦
Visto desde este aspecto, la meditaciĆ³n implica retirar las defensas, retirar el gasto energĆ©tico de las defensas que me deja exhausta, seca de armonĆaā¦ Dividido entre las protecciones (que estĆ”n en mi interior) y aquello de lo que quiero protegerme (que estĆ” tambiĆ©n en mĆ).
Ego y defensas es lo mismo.
Ego y miedo es lo mismo.
Miedos y defensas es lo mismo.
La meditaciĆ³n implica ir retirando todas las defensas, todas las barricadasā¦para volverme totalmente vulnerableā¦, Indestructiblemente Vulnerable.
La meditaciĆ³n suele empezar con muchas defensas, todo muy mĆo, muy personal (un ego muy sĆ³lido y duro). La meditaciĆ³n termina sin defensas, en una Lucidez impersonal, en Paz.
Om Shantiii!